lunes, 5 de junio de 2017

Día del Periodista

Por Tina Gardella para El Diario del Juicio


Desde la sala de audiencias del TOF, al mirar hacia arriba, un puñado de jóvenes se visualizan tras del vidrio que particulariza a ese sector del primer piso del edificio. Una especie de “pasarela vidriada” ha sido acondicionada tras sucesivos juicios para que los periodistas puedan cumplir su labor profesional. Desde distintos medios gráficos, radiofónicos, televisivos y portales de internet, acuden sus corresponsales a dar cuenta de lo que se desarrolla en el recinto o a buscar una entrevista informativa institucional preferentemente. Van y vienen. No están en todas las audiencias y por el “ritmo informativo” según la jerga periodística, los Juicios de Lesa Humanidad no ocupan lugar prevalente en la agenda para los medios, más allá de algunas excepciones y más allá de la voluntad de los propios periodistas.
Quienes sí están en todas las audiencias, son los integrantes del Diario del Juicio. Estudiantes universitarios y periodistas que sin descuidar el valor de la información y los logros para institucionalizar las problemáticas singulares/colectivas de la actuación terrorista del estado, ponen su trabaja al servicio de aquellos silenciados, olvidados y ninguneados de la historia.
Los testimonios de las víctimas, los testigos que acuden con toda su carga emocional y traumática, las historias de familias truncadas para nunca volver a ser lo que fueron, los amores destrozados, los hijos aterrados, los niños buscados, el desarraigo, la pobreza convertida en miseria, el trabajo reducido a la nada, el desprecio por el conocimiento y los saberes ancestrales, el control y disciplinamiento académico, las profesiones “marcadas”, la desconfianza instalada, la sospecha acrecentada, lazos y más lazos sociales hechos trizas… Estos han sido y son los múltiples abordajes llevados a cabo desde el Diario del Juicio en el afán de aportar a la construcción de una memoria atravesada por el necesario castigo a los culpables y por una justicia que sea el reaseguro del vínculo social. Para eso construyen escucha, la propia y la escucha social.
Dan cuenta de estos abordajes hasta las propias notas del Diario del Juicio relacionadas al campo periodístico: la desaparición y secuestro de Héctor Manuel Freijó, periodista y director de la revista “Claridad”, en Monteros (“Yo te voy a decir donde está enterrado tu papá” del martes 14 de Febrero de 2017) y la de Maurice Jeger, periodista corrector del diario La Gaceta (“La importancia de la construcción y el acompañamiento” y “Reflexiones de un hombre pequeñito” del martes 21 y miércoles 22 de Febrero de 2017 respectivamente)
Lo que se narra, la crónica que se instala, responden a un decir situado porque hay un recorrido histórico, político y social de los organismos de derechos humanos que ha demostrado la falacia del negacionismo y porque los integrantes del Diario del Juicio articulan y relacionan lo que escuchan y lo que pasa en las audiencias, con un presente que los atraviesa e interpela a ellos mismos.
No es raro verlos en las audiencias pero también en las marchas de Ni una Menos, en las expresiones contra los casos de violencia y abuso policial o en propuestas artísticas y culturales que entrelazan presente, pasado, futuro en una valiosa y rica experiencia político-social.
Por eso, para la marcha del 24 de marzo, los integrantes del Diario del Juicio eligieron para estampar en su remera la frase de Francisco “Paco” Urondo:
Arderá la Memoria hasta que todo sea como lo soñamos

Para el Día del Periodista, los integrantes del Diario del Juicio tienen un lugar privilegiado de festejo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario